NUEVOS GRITOS EN LA DUCHA

Descubre a los talentos emergentes del género. En esta sección, damos voz a las nuevas plumas que están redefiniendo el horror y la fantasía. Prepárate para ser sorprendido por historias frescas y perspectivas innovadoras.

Presentación Troxler, más allá de lo visible de Cristina Rausell por Javier Vayá Albert 

16 de abril de 2026. En pleno barrio de Ruzafa en Valencia se produjo un evento cargado de atmósfera mágica e ilusionismo literario, no era una librería, era como un escenario, que esperara alguna función improvisada,  y entonces aparecí junto a Cristina Rausell, para presentar este libro con el que vuelve a la literatura después de tanto tiempo, con la elegante edición preparada por Cuadranta.

En su emocionante libro, Cristina Rausell nos sitúa en el centro del efecto óptico que le da título. Según Wikipedia El efecto Troxler (o desvanecimiento de Troxler) es una ilusión óptica donde los estímulos estáticos en la periferia visual desaparecen cuando se mantiene la mirada fija en un solo punto. Acostumbrados como sociedad a mirar el dedo y no la luna, la autora, experta trilera literaria (créanme, es un halago) nos traslada a escenarios comunes dónde lo que importa es lo que se mueve en esa periferia más allá de lo visible. Lo que aparece y desaparece al instante ante nosotros, lo percibido por el rabillo del ojo o en mitad de un parpadeo, el rostro deformado en el espejo. Es en ese vaporoso interregno donde la prosa de Cristina Rausell danza con destreza y elegancia sobrenatural. La autora no solo mira donde nadie lo hace, además ve y otorga voz a la ausencia vistiéndola con una presencia contundente y conmovedora.


Cinco relatos conforman Troxler, cinco fantasmas con asuntos que resolver, cinco mujeres, importante, pues este libro es eminente y necesariamente femenino y feminista.


Limerencia, que en su languidez onírica aparenta arrastrarnos a universos propios de Poe, suerte de revisitación de La Casa Usher para finalmente llevarnos a territorios o realidades muy distintas. Un relato en el que el amor obsesivo, romántico hasta la exacerbación, y sus terroríficas consecuencias se muestran desde una perspectiva única.


Día de la madre, en el que partiendo de un costumbrismo familiar que puede recordar a La casa, de Paco Roca, la historia deviene en un cuento oscuro y aterrador cuyo trasfondo real produce un miedo todavía mayor.


Las doce en punto, (posiblemente mi favorito) donde Cristina es capaz de hablar de lo más terrible y execrable, la violencia machista, desde una delicadeza extrema y a su vez dotar de grietas luminosas la oscuridad.


Cuerpo extraño, aquí el juego entre lo real y lo imaginado, lo visible y lo que está más allá, se desdibuja y recompone como el mercurio. Lo no posible se incrusta de manera desasosegante con la supuestamente tangible realidad.

 

Emma y Elba, relato de extrema belleza en el que el escenario es un personaje más y se habla de afrontar la pérdida y sus consecuencias.

 

Cristina Rausell se maneja en Troxler entre la querencia por lo clásico que dota a su prosa de una finura rara de hallar hoy en día, y un contundente posicionamiento en la actualidad. Este último hermana a la valenciana, tanto en calidad como intención, con escritoras contemporáneas de género fantástico de gran éxito como Mariana Enríquez o Mónica Ojeda. Lo fantástico y extraño como herramienta para contar lo que daña y para cambiar el punto de vista. El terror fantasmal para entender el terror terrenal, diario. Ese horror que habita allí donde creíamos refugio inexpugnable, la familia. Pero también ese destello desde el otro lado de las cosas que viene a traer calor y luz. Cristina Rausell nos regala un libro conmovedor y prodigioso en el que construye un precioso y necesario homenaje a las mujeres, especialmente a aquellas que soportaron y soportan todavía el yugo y el peso machista. Aquellas que sostuvieron, para mal y para bien, el concepto férreo de familia tradicional, y pugnan ahora por liberarse desde más allá de lo visible. Un libro que respeta y hace cómplice a quien se anime a flotar vaporosamente entre sus páginas.


Un libro que espero ustedes disfruten tanto cómo he hecho yo, porque ya les digo que más es imposible.

Javier Vayá Albert